Crónica de vuelo a Charleston, Estados Unidos - El Viaje Amado ✈

Crónica de vuelo a Charleston, Estados Unidos


Después de los preparativos, llegó el día tan ansiado. Trabajé temprano, firmé las vacaciones y me pasaron a buscar rumbo al Aeropuerto de Ezeiza. No había tiempo que perder. Llegué a las 17:15hs. Mi vuelo salía a las 20:25hs. Hice el check-in en el mismo lugar donde había despedido a Hannah, y treinta minutos después de despedidas con mi familia, ya estaba recorriendo el free-shop.


Los ansiados chocolates Toblerone. SóloUSD $10 en el free-shop de salida del país. USD $20 en el free-shop de regreso. Como todo lo demás, el Free-Shop de salida del país es más barato que el de regreso.




Bebidas a mitad de precio en el Free-Shop de salida del país. En el Free-Shop de regreso todas cuestan el doble.
Ejemplo: Tequila Jose Cuervo USD $10 a la salida. USD$20 en el regreso.


Justo antes salir del trabajo mi jefe me dió el dinero para que le compre algo en el free-shop, asi que fue una visita obligada. Mientras esperaba fui testigo de la típica caminata de los tripulantes de vuelo, donde todos le abren el camino para que no rompan su fila de avance.


Sala de espera del Aeropuerto de Ezeiza
19:30hs Subí al avión. Hace 4 años que no subía a uno. Por lo que me sentía como un novato otra vez. Tenía una idea en mis recuerdos de cómo era, pero no recordaba exactamente las sensaciones. Por suerte el primer viaje de 10 horas de Buenos Aires a Atlanta fue muy tranquilo.

Viajé en el vuelo 110 de Delta Airlines de las 20:25hs en un avión Boeing 737-700 para 124 pasajeros. En clase turista tuve cena y desayuno al otro día. Como no podía dormir de la emoción, miré 2 películas en las pantallas táctiles de los asientos hasta que me obligué a dormir.

Datos del avión en la pantalla táctil de los asientos
Al otro día nos despertaron temprano para el desayuno y justo antes de sobrevolar el estado de Florida. Cuando ví tierra me impactó saber que ya estaba sobre Estados Unidos y no pude contener mi sonrisa, ni parar de mirar el suelo con los ojos super abiertos como si nunca hubiera viajado en avión. Soy un aficionado del urbanismo, así que iba descubriendo la manera en que están planeadas sus ciudades.

Mapa del vuelo, ya sobre el estado de Florida, Estados Unidos.
Había leído antes del viaje que al ingresar en territorio estadounidense, en algunos vuelos se habilita la conexión Wifi mediante Gogo, pero no fue mi caso. De todas formas, sólo tenía 40% de batería en el teléfono y cometí el error de no tener a mano el cable usb para cargarlo durante el vuelo, por lo que no era momento de usarlo.

Después de un suave aterrizaje en Atlanta, pude ver el intenso movimiento del aeropuerto más transitado del mundo.

Tránsito intenso. Se pueden ver 4 aviones en movimiento
Aeropuerto de Atlanta, sede de Delta Airlines
Pasé migraciones en 30 minutos, agarré mi equipaje y en el siguiente pasillo ya lo podía dejar para el siguiente vuelo. Todo esto sin hacer nuevamente el check-in. Muy organizado y sin perder tiempo innecesario siendo que mi equipaje ya estaba con el código rumbo a Charleston.

Me dirigí a la siguiente terminal y aproveché para recorrer el aeropuerto. Usé el subte interno y cargué un poco la batería de mi teléfono con los enchufes que hay distribuidos. Algo que noté es que no todas las salas de espera tienen enchufes, pero no importa, podés meterte y enchufar tu aparato aunque sea la sala de espera de otra aerolínea.

Tenía que esperar 2 horas, por lo que aproveché a conectarme al Wifi del aeropuerto. Es gratuito solo para consultar información dentro de la página propia del aeropuerto. Pero para otro uso tenés que pagarlo con tarjeta por la misma web. Por 24hs cuesta USD $5, y USD $7 por un mes. Por lo que si volvés al aeropuerto en menos de un mes, te conviene pagar los siete dólares. 

El siguiente vuelo era local, por lo que no ví ningún extranjero. El que controlaba los tickets se sorprendió de que viniera de tan lejos. Mi vuelo fue el 1341 también de Delta Airlines, pero esta vez un avión más chico, el McDonnell Douglas MD-80 con filas de 3 y 2 asientos. Me senté en la ventana como es costumbre.

Durante el vuelo nos dieron galletitas y gaseosas de marcas irreconocibles para mí. La mayoría se pudo a mirar videos en las pantallas, y otros usaban el Wifi.

Cuando llegaba a Charleston, pude distinguir la silueta de los ríos que rodean la ciudad, e inmediatamente me emocioné muchísimo. El avión realizó un giro de 180° y pude ver toda la ciudad de Este a Oeste.

Sobrevolando Charleston. Se puede ver la silueta de uno de los ríos, y el otro más al fondo.
Mi primera impresión, al ver la ciudad y antes de aterrizar, fue la de un pueblo. Se veía una ciudad con mucho, pero mucho verde y muy pequeña. Sentía que estaba en el medio de la nada. Pero después descubriría que no es así.

El Aeropuerto de Charleston es realmente muy pequeño, pero se está ampliando ahora que tiene a la fábrica de Boeing justo enfrente. Es el aeropuerto más pequeño que conozco, quizás más pequeño que el de Florianópolis en Brasil.

Cuenta con Wifi gratuito, aunque se pierde la señal en el sector para retirar el equipaje, debido a que está en un extremo del mismo. Esto me trajo complicaciones para enviar mensajes, ya que no tenía un número local con el que llamar. Pero fue suficiente para recibir un mensaje que decía "Estoy esperando en el auto".

---->  Continúa en Charleston: primera parte


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