Crónica de mi primera nevada búlgara - El Viaje Amado ✈

Crónica de mi primera nevada búlgara


Es la primera nevada del año en Sofia, y la primera que yo presencio en esta ciudad búlgara. Aunque es la segunda nevada de este invierno y la tercera que presencio en toda mi vida.

Frente al Mercado Central de Sofia, Bulgaria

Esperé la nieve desde el momento en que llegué a Sofia hace 10 meses. No es que acá nieve todo el año, pero había nevado una semana antes de mi llegada a fines de marzo y desde entonces nunca más lo hizo.


No estoy acostumbrado a temperaturas por debajo de los 5° Celsius. Es que en Buenos Aires esa es la temperatura promedio más baja del invierno. No menos. Aún así, sólo ocurre durante las madrugadas, cuando por lo general ya estoy calentito en mi hogar. Por lo que estoy acostumbrado a sentir sólo las temperaturas entre 10 y 15° durante el día, de los días de invierno.

Las temperaturas búlgaras son muy diferentes. Ya en otoño 'lo normal' es tener temperaturas entre 0 y 10° Celsius, entre la noche y el día. El invierno transcurre entre los -20° y el 0, en sus días de cielo despejado y más 'calurosos'. Con estas temperaturas es frecuente que nieve desde mediados de Octubre hasta mediados de Marzo.

Pero esta temporada es distinta. Por suerte para mí, este fue un invierno cálido, y las temperaturas no bajaron de 0° a la noche y entre 5 a 10° durante el día. Se podría decir que zafé, y que esto me ayudó a acostumbrarme lentamente a temperaturas más bajas. Pero por otro lado esto hizo que no llegue la nieve. La única razón por la que yo podría ponerme feliz de sentir el frío búlgaro sería la nieve. Un invierno con menos de 5° y sin nieve, es un invierno que se sufre.

La primera nevada de este invierno fue después de Navidad, pero durante esa semana justo viajé a Estados Unidos unos días antes, como anticipé en el post anterior. Y me la perdí (aunque con una sonrisa en la cara por haber escapado del frío y tener 20-25° otra vez).

Así llegó el 2016, y después de varios días de anunciarse en el pronóstico y no suceder por una repentina subida de la temperatura, el sábado 16 de enero llegó la nieve, artista exclusiva del invierno búlgaro.

Vista desde el balcón

Y como un niño que se despierta a la mañana y descubre que está nevando, así me desperté yo. Con una sonrisa de oreja a oreja pude ver cómo comenzaba a nevar y salí a disfrutarla como un niño.


Mi cara de felicidad por la nieve, igual que un niño

Geo Milev Park

Alguien pasó a limpiar este único camino del parque. 

 Y después de unas horas, fuí al centro de la ciudad sólo para sacar las fotos que ven a continuación:


Antiguo edificio de aguas termales, hoy convertido en museo de historia

Serdika

El edificio del Gobierno de Bulgaria

la estatua de Santa Sofia



Y una vez que empieza a nevar, te cambia la forma de vida. Tuve que aprender a cómo lidiar con ella. Desde comprar botas de nieve que nunca había necesitado en mi vida, hasta reservar 10 minutos extras antes de salir a la calle sólo para vestirte, o mejor dicho, para envolverte en varias capas de ropa, sin importar si estás en tu casa, o en tu local de comida rápida preferida.

Caminar con cuidado en una ciudad nevada puede ser la diferencia entre un yeso y salir ileso. La nieve se compacta con cada paso tuyo o de otras personas, y se convierte en hielo resbaladizo. Ya no es una cuestión de si te vas a caer o no, sino de cuándo vas a caerte.

La primera nevada del año duró 2 días enteros en que nevó sin parar. Y finalmente después de otros 2 días, volvió a salir el sol:


Vitosha Boulevard

Parque del Centro Cultural (NDK)

Pero que haya salido el sol no significa que las temperaturas bajaron. Todo lo contrario.
Las temperaturas siguieron bajando, y llegaron a casi -20° C. Si antes pensé que había zafado de las temperaturas búlgaras, me había equivocado.

Estas fueron las temperaturas de hasta ahora el día más frío del año al amanecer, y al mediodía:

Yahoo Weather app

Este auto quedó abandonado desde el primer día de nevada, y al momento de escribir esto lleva una semana así de congelado:


 Hasta el río se congeló, o casi, casi:



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2 comentarios. Dejá el tuyo ahora!

  1. Me gusta lo que cuentas porque yo me sentí de forma parecida el primer invierno que pasé aquí. Este frío gélido, lo extraño que es pisar nieve y adaptarse a ella... Creo que después de tanto tiempo aún no me he acostumbrado! ;)

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    Respuestas
    1. Si, la verdad que es extraño acostumbrarse. Me faltó mencionar el sonido que hace al pisar... A veces lo lindo de no acostumbrarse es que cada nueva vez es especial. :)

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